En Leeds, un juicio está sacando a la luz las inquietantes circunstancias que rodearon la muerte de Kyle Bevan en la prisión de HMP Wakefield. Un rápido ataque en su celda, en el que participaron varios reclusos según la fiscalía, está generando dudas sobre la seguridad penitenciaria.
¿Te has imaginado alguna vez lo que puede ocurrir tras los muros de una prisión de alta seguridad en el Reino Unido? Durante un juicio en Leeds, salieron a la luz detalles inquietantes sobre la muerte de Kyle Bevan, un recluso de la prisión HMP Wakefield. La fiscalía describió un ataque extremadamente rápido en su celda, en el que participaron varios compañeros de prisión. Este caso, aún en curso, plantea numerosas preguntas sobre la seguridad penitenciaria.
Lo que reveló el tribunal

En la apertura del juicio en el Tribunal de la Corona de Leeds, el jurado escuchó los argumentos de la fiscalía sobre la muerte de Kyle Bevan, de 33 años, recluso de la prisión de Wakefield. Según la fiscalía, Bevan cumplía cadena perpetua con una pena mínima de 28 años por el asesinato de su hijastra. El presunto asesinato tuvo lugar el pasado noviembre en su celda, ubicada en un ala de máxima seguridad. El juez también señaló que las tensiones dentro de la prisión fueron uno de los factores examinados durante la audiencia.
Un ataque descrito como extremadamente rápido

El tribunal también escuchó que el ataque fue extremadamente rápido, con una duración aproximada de cuatro minutos y treinta y nueve segundos. Según las pruebas presentadas, varios reclusos entraron sucesivamente en la celda de la víctima antes de que la encontraran gravemente herida. La fiscalía alega que sufrió múltiples puñaladas, unas veinticinco, que le causaron lesiones mortales en órganos vitales. Al parecer, el cuerpo no fue descubierto hasta la mañana siguiente durante el recuento. La fiscalía hizo hincapié en la naturaleza deliberada del ataque. El proceso también se centró en las condiciones de detención y la clasificación de los reclusos dentro del centro penitenciario.