Durante el juicio por asesinato se reveló que un hombre que mató a un niño fue apuñalado 25 veces en cinco minutos en su celda y luego acostado “como si estuviera dormido”.

Durante el juicio por asesinato se reveló que un hombre que mató a un niño fue apuñalado 25 veces en cinco minutos en su celda y luego acostado “como si estuviera dormido”.

Según la fiscalía, las imágenes de las cámaras de seguridad y el testimonio de los testigos presentados en el juicio demostraron que tres reclusos —Lee Newell, Mark Fellows y David Taylor— siguieron a Kyle Bevan hasta su celda antes de marcharse unos minutos después. Los investigadores también descubrieron armas improvisadas, incluyendo un trozo de metal y otros objetos ocultos en la celda. Algunos objetos fueron hallados escondidos detrás de un televisor o en recipientes pertenecientes a los reclusos. Las imágenes de las cámaras de seguridad supuestamente mostraron a los sospechosos abandonando las instalaciones con una actitud que la fiscalía describió como de “satisfacción”. Se encontró un arma improvisada detrás de un televisor, cubierta con rastros de la sangre de la víctima. Otros objetos peligrosos fueron presuntamente ocultos en un recipiente de salsa picante en la celda de uno de los reclusos. Los investigadores señalaron que la duración exacta del ataque se estimó en cuatro minutos y treinta y nueve segundos, basándose en las pruebas del caso.

Un juicio que aún está en curso y al que se sigue de cerca.

Los acusados, que niegan los cargos, están siendo juzgados en los tribunales británicos. El proceso se centra en las circunstancias exactas del ataque y la responsabilidad de cada individuo implicado. El caso pone de relieve las tensiones existentes en algunas prisiones de alta seguridad del Reino Unido y las dificultades asociadas a la gestión de los reclusos considerados especialmente peligrosos. El tribunal también escuchó que la prisión de Wakefield albergaba a una mayoría de reclusos considerados vulnerables, lo que avivó el debate sobre la organización interna de la prisión. Los investigadores también mencionaron el apodo de “Hombre de Hielo” que se le dio a uno de los reclusos implicados, que salió a relucir durante las audiencias. Estos elementos se presentaron como parte de un juicio en curso, en el que los tres acusados ​​niegan los cargos. El cuerpo de la víctima fue descubierto a la mañana siguiente durante una patrulla rutinaria de los guardias. Este caso sigue atrayendo una importante atención mediática en el Reino Unido.

Siguiente »
Siguiente »