“Si quieres un buen hombre, mírale la nariz”: mi madre me enseñó este truco y ya no lo echo de menos en las primeras citas.👇

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Fuertes contradicciones internas: pueden desear una cosa y hacer otra.

Estos hombres suelen ser interesantes, tienen algo que contar y no son banales. Se puede hablar con ellos durante horas, compartir las cosas más íntimas, reír y filosofar. Pero es precisamente por su profundidad que a veces dudan, les cuesta tomar decisiones y vuelven al pasado.

La desventaja: si eres una mujer que necesita un líder seguro de sí mismo, este tipo de nariz puede resultar agotadora. Sin embargo, si valoras la intimidad emocional y no te asustan las personas “complicadas”, vale la pena considerarla seriamente.

3. Nariz larga y estrecha: un estratega que piensa a largo plazo.
Mi madre siempre describía a los hombres con narices más largas y delgadas como “tácticos”. Según sus observaciones:

Planifican, consideran y analizan;

Les cuesta tolerar el caos;

A menudo son ambiciosos profesionalmente;

Sus sentimientos no desaparecen, pero no los demuestran.

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Son socios que pueden ser excelentes en proyectos conjuntos, negocios y planificación conjunta para el futuro. Pero en el día a día, a veces son más críticos, exigentes y tienen mayores expectativas tanto para sí mismos como para los demás.

La desventaja: si eres muy emocional e impulsivo, puedes sentir que te están “evaluando” constantemente. Con ellos, es importante establecer límites y no dejar que la lógica acabe con la ternura.

4. Una nariz ancha y carnosa: una persona generosa y hogareña con un gran corazón.
Mi madre llamaba a la nariz ancha y carnosa “nariz de panadero”, no como burla, sino como señal de un hombre que ama la vida, la comida y a sus seres queridos. Sobre esos hombres decía:

Les encanta recibir invitados, organizar reuniones y cuidarse a sí mismos;

Suelen ser generosos; no escatiman en gastos.

valoran la comodidad y la sensación de hogar;

A veces están más cerca del placer que de la disciplina.

Si sueñas con un hombre que no escatime en gastos en las vacaciones, que te compre postres y flores, y te lleve las maletas, este tipo de nariz es una buena señal. Habla de sencillez, gusto por la vida y capacidad para disfrutarla.

La desventaja: existe el riesgo de pereza, cierta desinhibición, aumento de peso y, a veces, tendencia a gastar más de lo razonable. Con un hombre así, conviene tener a alguien que pueda mantener el presupuesto equilibrado.

5. Nariz ligeramente respingada: una persona que se presiona demasiado a sí misma.
Cuando la punta de la nariz apunta ligeramente hacia abajo (por no hablar de una fuerte curvatura), según mi madre, esto suele ser un signo de:

mayor seriedad y responsabilidad;

tendencia a preocuparse;

Visión pesimista: primero ve los problemas, luego las soluciones.

Estos hombres suelen ser buenos maridos: se preocupan por las facturas, el futuro y la seguridad. Pero a veces cargan con el peso del mundo sobre sus hombros y se olvidan de divertirse.