Nunca aceptes esto de nadie mayor de 70 u 80 años.👇

Nunca aceptes esto de nadie mayor de 70 u 80 años.👇

Cumplir 70 años no significa automáticamente volverse invisible, incapaz o dependiente.
Sin embargo, para muchas personas, esta etapa trae consigo un cambio silencioso y doloroso: ya no se les pide su opinión, comienzan a ser corregidas, vigiladas o se toman decisiones por ellas, “con buenas intenciones”. Lo que antes era respeto por la experiencia se transforma gradualmente en control, disfrazado de cuidado.

Muchas personas mayores están empezando a notar algo preocupante: les hablan con condescendencia, toman decisiones sin consultarles, cuestionan su criterio y todo se justifica con frases como «es por tu propio bien» o «a tu edad ya no deberías hacer eso». Esta actitud, aunque parezca inofensiva o incluso afectuosa, tiene un nombre y profundas consecuencias.

Infantilización: una forma silenciosa y normalizada de violencia.
Infantilizar a una persona mayor significa tratarla como si hubiera perdido la capacidad de pensar, decidir y comprender. Esto no siempre se hace con mala intención. A menudo surge del miedo, de un amor malinterpretado o de una cultura que asocia la vejez con la inutilidad.

El problema es que cuando otros toman decisiones constantemente por ti, no solo pierdes tu autonomía, sino que también empiezas a perder tu identidad. Dejas de sentir que tienes el control de tu vida y, con el tiempo, incluso empiezas a dudar de tus propias capacidades. Este proceso es lento pero devastador.

La psicología lo denomina indefensión aprendida : cuando una persona, tras repetidas experiencias en las que no se le permite tomar decisiones, deja de intentarlo, incluso cuando todavía puede hacerlo.

El alto precio de una voz perdida