En nuestro quinto aniversario, mi esposo admitió que su secretaria estaba embarazada de siete meses y luego me culpó por nuestro matrimonio sin hijos. No dije nada. Esa noche, empaqué en silencio y dejé los papeles del divorcio firmados sobre la mesa. Por la mañana, empezó a entrarle el pánico.

En nuestro quinto aniversario, mi esposo admitió que su secretaria estaba embarazada de siete meses y luego me culpó por nuestro matrimonio sin hijos. No dije nada. Esa noche, empaqué en silencio y dejé los papeles del divorcio firmados sobre la mesa. Por la mañana, empezó a entrarle el pánico.

Zayn pareció aliviado, creyendo que ella había aceptado su plan. Pero la mente de Audrey se había quedado helada.

Esa noche, mientras él dormía plácidamente tras su confesión, Audrey hizo la maleta. Se llevó su pasaporte, los pendientes de su abuela y los papeles del divorcio que había preparado meses antes, cuando empezó a presentir que su matrimonio se estaba convirtiendo en algo peligroso.

Antes del amanecer, firmó, dejó los papeles sobre la mesa y salió sin hacer ruido.

Al mediodía, Zayn los encontró.

Llamó una y otra vez, primero enfadado, luego asustado. Audrey lo dejó entrar en pánico. Fue a trabajar a Starlight Jewelry como si nada hubiera pasado. Pero en su interior, una nueva versión de ella había despertado.

Antes de decidir qué hacer a continuación, Audrey necesitaba saber la verdad. Reservó una evaluación médica completa a su nombre y no se lo contó a nadie.

Una semana después, llegaron los resultados.

Ella estaba sana.

No había ningún indicio de que no pudiera tener hijos.

Por primera vez en años, sintió un gran alivio. Luego, una cruda realidad la invadió. Si ella estaba bien, tal vez el problema nunca había sido suyo.

Y si Zayn lo hubiera sabido, su traición habría sido aún más cruel.

Parte 2
Cuando Zayn volvió a llamar, Audrey contestó con voz más suave. Fingió estar dolida, pero dispuesta a perdonar. Le dijo que si de verdad quería que se sintiera segura, debía poner sus propiedades a su nombre.

Al principio, Zayn dudó. Sus bienes valían una fortuna: casas, apartamentos, propiedades de inversión, coches y acciones. Pero la culpa lo llevó a actuar imprudentemente, y la arrogancia le hizo creer que Audrey aún lo amaba demasiado como para abandonarlo.

Así que firmó.

Todo fue notariado, archivado y transferido legalmente.

Audrey desempeñó su papel a la perfección. Dejó que Zayn creyera que aceptaba al bebé de Maya. Incluso lo animó a visitar a Maya con más frecuencia, a asistir a las citas médicas y a crear un vínculo con el niño antes de su nacimiento.

Pero en privado, Audrey le pidió a su mejor amiga Elise que investigara a Maya.

Elise pronto descubrió algo importante: Maya había tenido una relación con otro hombre, Ezra Sullivan, casi al mismo tiempo que se quedó embarazada.

Eso lo cambió todo.

Audrey empezó a sospechar que el bebé podría no ser de Zayn en absoluto.