Harrison había pasado horas en un autobús imaginando el momento en que finalmente volvería a ver a su primer amor después de cincuenta años de arrepentimiento. Pero durante una parada en la carretera, una mujer desconocida lo llamó y le rogó que dijera que aún no había llegado, convirtiendo el viaje en algo mucho más urgente que un simple reencuentro.
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Margaret fue mi primer amor. romance
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La única mujer con la que realmente creí que debía envejecer.
Pero cincuenta años antes, la dejé marcharse.
Nunca dejé de amarla. Eso habría facilitado la supervivencia.
La dejé ir porque era joven, orgulloso e ingenuo, como a veces lo son los hombres.