Ni siquiera yo.
Se habían burlado del vestido.
Pero nunca lo entendieron.
No se trataba de cómo se veía.
Se trataba de mis raíces.
De lo que llevaba conmigo.
De aquello que me negaba a perder.
Esa noche no me sentí invisible.
No me sentí pequeña.
Ni siquiera yo.
Se habían burlado del vestido.
Pero nunca lo entendieron.
No se trataba de cómo se veía.
Se trataba de mis raíces.
De lo que llevaba conmigo.
De aquello que me negaba a perder.
Esa noche no me sentí invisible.
No me sentí pequeña.