Cocinar el relleno de carne
En una sartén grande colocá la carne picada y cocinála a fuego medio. Agregá sal y pimienta. Dejala dorar bien para que tome sabor.
Sumá la cebolla picada y cociná 2 a 3 minutos hasta que se ablande. Incorporá el ajo picado y revolvé durante 30 segundos.
Añadí el puré de tomate, el pimentón dulce y, si querés, la salsa inglesa. Cociná 1 minuto más.
Verté el caldo de carne y dejá cocinar a fuego bajo durante 7 minutos, hasta que la preparación espese levemente.
Preparar las papas
Pelá las papas y cortalas en rodajas bien finitas. Esto ayudará a que se cocinen de manera pareja y queden tiernas.
Hacer la salsa cremosa
En una ollita colocá la crema de leche, el queso crema, la manteca, la nuez moscada y la mostaza.
Calentá a fuego bajo, revolviendo, hasta que todo quede integrado y suave. No dejes hervir. Salpimentá a gusto.
Armado
En una fuente para horno colocá la mezcla de carne en la base.
Distribuí encima las rodajas de papa formando capas prolijas. Agregá una pizca de sal sobre las papas.
Volcá la salsa cremosa por arriba cubriendo toda la superficie.
Terminá con abundante queso rallado.
Horneado
Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 45 a 60 minutos, hasta que las papas estén tiernas y la superficie dorada.
Antes de servir, agregá perejil picado si lo deseás.
Consejos y recomendaciones
- Si querés una versión más liviana, usá crema baja en grasa y carne magra.
- También podés sumar zanahoria rallada o morrón al relleno.
- Para un gratinado más intenso, mezclá mozzarella con queso pategrás o parmesano.
- Si las papas son gruesas, tapá la fuente con papel aluminio los primeros 30 minutos.
- Esta receta queda aún más rica al día siguiente recalentada.
Con pocas cosas y sin complicarte, podés preparar una cena abundante, cremosa y llena de sabor. Una receta casera perfecta para disfrutar cualquier noche de la semana.