¿Por qué nuestro cerebro tarda tanto en detectarlo?

Este tipo de ilusión funciona porque a nuestro cerebro le encanta rellenar automáticamente los huecos. Cuando una imagen parece familiar y realista, instintivamente asume que todo tiene sentido sin comprobar cada detalle.
Es exactamente el mismo mecanismo que a veces nos hace releer una frase tres veces antes de darnos cuenta de un error obvio, o buscar nuestras gafas cuando ya las llevamos puestas.
Estos pequeños juegos de observación son, por lo tanto, mucho más que un simple entretenimiento: demuestran lo fácil que es engañar a nuestra atención.
Esto demuestra que incluso en un tranquilo paseo por la nieve, las apariencias pueden engañar.