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tratar de comprender al otro,
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perdonarnos a nosotros mismos por los momentos perdidos,
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aprender a escuchar y a ser escuchado de nuevo.
El amor no tiene por qué desvanecerse con el paso de los años. Si ambas personas están dispuestas a cuidarse mutuamente, a acercarse más en lugar de distanciarse, la intimidad puede renacer: más tranquila, más madura, pero real.
¿Has notado cómo cambian las relaciones con la edad? ¿Qué te ayuda a mantener la cercanía y el respeto? Comparte tu experiencia en los comentarios.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento profesional. Cada persona y cada relación es única. Para cuestiones relacionadas con su vida personal o sus relaciones, consulte a un especialista o psicólogo. La redacción no se responsabiliza de las consecuencias derivadas de la aplicación de la información aquí presentada.