Este punto de inflexión marca una verdadera renovación. Nada espectacular ni ostentoso, sino un cambio profundo y sincero. Se aísla durante un tiempo, aprendiendo a domar la soledad —que ahora considera una valiosa aliada— y emprende un viaje personal discreto pero decidido.
Esto demuestra que, a veces, la mayor fortaleza no reside en brillar bajo los focos, sino en atreverse a bajar el ritmo cuando todos los demás aceleran.
Un renacimiento alejado de los clichés de Hollywood.

Pero eso no es todo. También se ha convertido en escritor y periodista de viajes, colaborando con revistas de renombre. Viajar, dice, le permite estar más presente, más vulnerable, más conectado con el mundo. Una forma diferente de contar historias.
En su vida privada, tras su primer matrimonio con Carol Schneider, volvió a encontrar el amor con Dolores Rice, escritora y directora irlandesa. Padre de tres hijos, ahora lleva una vida mucho más tranquila, lejos de la turbulencia de su juventud.
Lo que realmente piensa de sus películas de culto

Quizás este sea el aspecto más inspirador: comprender que nunca estamos atrapados en una sola versión de nosotros mismos. El otrora frágil ídolo se ha transformado en un hombre sereno y creativo, plenamente entregado a su vida.
Prueba de que el papel más bello en la vida sigue siendo el que elegimos escribir nosotros mismos.