Prepara la base: Corta una pequeña rebanada de la base de cada limón. Esto ayuda a mantenerlos erguidos. 3. Corta el limón en cuartos, comenzando desde la parte superior. Detente aproximadamente a 3/4 del camino para que la base permanezca intacta. 4. Abre con cuidado: Abre suavemente las rebanadas para exponer la pulpa. Cómo hacer: Llena el centro del limón con sal. Asegúrate de que la sal penetre bien en los cortes. Si lo deseas, agrega clavos, presionándolos en la pulpa. Coloca los limones en un plato pequeño. Esto ayudará a recoger el jugo. Coloca el plato en un área bien ventilada. Cerca de una ventana es ideal. Cambia cada 3 a 5 días, o antes si el aroma se vuelve fuerte.
Ambientador con aroma a limón salado