Los descongestionantes pueden ayudar a despejar la nariz, pero también pueden contraer los vasos sanguíneos y aumentar la presión arterial. Algunas personas pueden experimentar taquicardia, nerviosismo o molestias en el pecho después de tomarlos.
Las personas mayores con hipertensión o problemas cardíacos deben tener especial cuidado y consultar a un farmacéutico o médico antes de usar estos productos.
💊Fármaco n.° 2: Inhibidores de la bomba de protones para la acidez estomacal.
Los inhibidores de la bomba de protones se utilizan con frecuencia para el reflujo ácido y la acidez estomacal. Pueden ser útiles, pero su uso diario a largo plazo puede estar asociado con cambios en ciertos nutrientes, como el magnesio, lo que en algunos casos puede afectar la función muscular y cardíaca.
Si lleva mucho tiempo tomando medicamentos para la acidez estomacal, pregúntele a su médico si aún los necesita a diario o si los cambios en su estilo de vida podrían ayudarle.
💊Fármaco n.° 1: Ciertos bloqueadores de los canales de calcio
Algunos bloqueadores de los canales de calcio, como el verapamilo o el diltiazem, pueden disminuir la frecuencia cardíaca. En algunos adultos mayores, esto puede contribuir a mareos, fatiga, debilidad o agotamiento.
Estos medicamentos pueden ser muy útiles si se recetan correctamente, pero es necesario controlarlos cuidadosamente, especialmente si los síntomas cambian.
🚨Señales de advertencia que hay que tomar en serio
Busque atención médica inmediata si experimenta dolor en el pecho, dificultad respiratoria grave, desmayos, debilidad repentina, hinchazón de una pierna, dolor de cabeza intenso, cambios en la visión o un nuevo latido cardíaco irregular.
🩺¿Qué deberían hacer las personas mayores?
No deje de tomar los medicamentos recetados de forma abrupta. En su lugar, lleve una lista completa de todos sus medicamentos a su médico o farmacéutico y pídales que la revisen. Informe sobre cualquier hinchazón, fatiga, mareo, cambios en la respiración o alteraciones del ritmo cardíaco. Un pequeño ajuste, realizado de forma segura por un profesional, a veces puede marcar una gran diferencia.
Estar informado no significa tener miedo. Significa proteger tu corazón, hacer preguntas más pertinentes y asegurarte de que cada medicamento que tomes te aporte más beneficios que perjuicios.