Una respuesta sorprendentemente sencilla: no.
En Francia, el permiso de conducir B es vitalicio, salvo en caso de infracción grave o resolución judicial. No se exige examen médico ni control obligatorio a partir de cierta edad para conducir un coche particular.
A diferencia de países como Italia o Alemania, que exigen revisiones médicas después de los 70 o 75 años, Francia ha optado por centrarse en la responsabilidad individual.
Una solución inteligente

Los conductores mayores pueden, si lo desean, solicitar una evaluación de sus capacidades por parte de su médico o un profesional sanitario autorizado. Estos profesionales pueden examinar la vista, los reflejos, la coordinación e incluso recomendarles conducir únicamente durante el día o evitar ciertas situaciones de riesgo.
Otra buena opción: los cursos de actualización. Estos cursos permiten a las personas mayores repasar el Código de Circulación, comprender mejor la información actualizada (como las rotondas o los sistemas de asistencia a la conducción) y beneficiarse de comentarios positivos sobre su forma de conducir.
Prepara tu conducción y tu vehículo: un enfoque ganador.
Con la edad, cambiar de una transmisión manual a una automática puede facilitar enormemente la conducción. Se están organizando talleres especiales en toda Francia para concienciar a los conductores mayores sobre estos cambios prácticos.
Algunas autoescuelas también ofrecen cursos adaptados a las personas mayores, con seguimiento personalizado y apoyo tranquilizador.

¿Y si dejáramos de señalar con el dedo?
En lugar de estigmatizar a los conductores mayores, es mejor motivarlos de forma inteligente. Al fin y al cabo, suelen tener décadas de experiencia sin incidentes. Su experiencia es invaluable, pero un poco de ayuda para mantenerse al día puede marcar la diferencia.